Caso real

Teo: el asistente que usamos cada día en Ayudeo

La mejor forma de enseñarte lo que hace un asistente de IA no es una demo preparada: es uno de verdad, con meses de trabajo real a sus espaldas. Teo gestiona nuestro correo, nuestros documentos y nuestro día a día; se acuerda de todo lo que pasa por sus manos, y va con nosotros en el móvil — se le habla como a una persona.

Teo es real y está en producción. Los datos del ejemplo son inventados, por privacidad.

En la demo se escribe con el teclado, pero a Teo también puedes hablarle: por voz desde el móvil o con el micrófono del ordenador, y te responde — sin escribir ni teclear.

El problema

Demasiada información, muy poco tiempo.

Correo que se acumula, documentos de hace años imposibles de encontrar, pendientes dispersos. La información está — lo que no está es el tiempo para aprovecharla. Teo nació para resolver exactamente eso.

La solución

Qué hace Teo

Trabaja de verdad, todos los días

No es un experimento: opera sin interrupción, vigila su propia salud y resume su actividad. Lleva meses en producción.

Lo recuerda todo

Memoria como la humana, en capas: la conversación de ahora, el diario de lo decidido cada día y años de correo y documentos. Lo que aprende hablando contigo hoy, mañana lo sigue sabiendo — y su memoria se mantiene sola.

Conectado a herramientas reales

Correo, ficheros, calendario y tareas. No aconseja cómo hacer las cosas: las hace.

Rentable por diseño

Reparte cada tarea entre varios modelos de IA según su dificultad, equilibrando calidad y coste. Clave para que salga a cuenta en un negocio.

Privado por diseño

A la nube solo va lo imprescindible: proveedores que no entrenan con tus datos, cifrado y accesos controlados.

No puede hacer lo irreversible

Barreras de verdad: redacta el correo entero, pero enviarlo solo puedes tú — no porque se le haya pedido que espere, sino porque no tiene ese permiso. Cada acción queda registrada y el gasto tiene límites. La confianza no se promete: se diseña.

Cómo funciona

Arquitectura, sin tecnicismos

Cuatro piezas coordinadas. Lo justo para entenderlo sin ser técnico.

  1. 1

    Cerebro conversacional (nube)

    Recibe los mensajes desde Telegram y decide qué hacer.

  2. 2

    Puente local seguro

    Da al asistente acceso controlado a ficheros, correo y memoria, sin exponerlos a internet.

  3. 3

    Memoria en capas

    La conversación de ahora, el diario de cada día y años de correo y documentos — todo buscable por significado, todo con fecha.

  4. 4

    Orquestación multi-agente

    Varios modelos y roles coordinados para planificar y ejecutar con eficiencia de coste.

La parte difícil

Un asistente que no confunde el pasado con el presente

Fiable no es «casi siempre acierta». Es saber por diseño qué es verdad hoy.

Cualquier demo de IA parece lista. La diferencia entre un juguete y un asistente de verdad aparece a los tres meses, con una pregunta inocente: «¿cuál es el contacto actual de este tema?»

Tu correo guarda todas las versiones de tu vida: el proveedor que cambiaste, el contacto que ya no lleva tu cuenta, la oferta que quedó atrás. Un asistente ingenuo encuentra «una» respuesta — no la vigente — y te la dice con total seguridad. Con un cliente delante, ese error cuesta credibilidad, o dinero.

A Teo lo construimos para que eso no pase, con tres capas que revisamos una a una:

  • Datos — que el hecho exista y sea localizable (su memoria cubre el correo y los documentos al día, no una foto antigua).
  • Búsqueda — que sepa encontrarlo aunque preguntes con prisas, con erratas o a tu manera.
  • Criterio — la capa que casi nadie trabaja: saber qué es verdad hoy. Los datos que caducan (un contacto, una tarifa, una dirección) llevan fecha y fuente; cuando lo nuevo contradice lo viejo, gana lo más reciente por regla fija del sistema, no porque la IA «se acuerde». Las comprobaciones críticas van en código que siempre se ejecuta igual — a la IA no se le pide fe, se le dan los hechos ya verificados y etiquetados.

Te contamos el caso completo en el blog →

El resultado

Una semana con Teo, sin guion

Todo lo que hace Teo es traducible a tu negocio. Tu asistente se construye igual: sobre tu correo, tus documentos y tu forma de trabajar.

  • «¿Dónde está la reserva de aquel hotel?»

    Una reserva de hace cinco meses, enterrada en el correo. Teo la encontró en segundos y respondió con el dato que hacía falta: el localizador. Sin abrir el portátil, sin bucear en carpetas.

  • Un WhatsApp del negocio se convierte en una reunión preparada

    Llegó una propuesta de reunión por WhatsApp. Teo la leyó, se acordó de quién era la persona y de lo hablado la última vez, investigó a la otra parte y preparó los números. Solo al final, lo visible: la cita en el calendario con Maps y su aviso, y el email profesional de respuesta — enviado con permiso. Esa cadena no la puede empezar ningún asistente de consumo: no leen el WhatsApp ni conocen tu histórico.

  • Sabe quién es cada persona

    «¿Quién era este, que me suena?» Teo se acuerda de las personas del entorno — a qué se dedican, de qué las conoces, qué se habló la última vez — porque lleva el hilo, día tras día.

Además: briefing de la mañana, resúmenes de correo, recordatorios y tareas repetitivas pedidas en lenguaje natural.

Casos reales de nuestro uso diario, contados sin datos personales.

Imagina tu propio Teo.

Cuéntanos qué te gustaría delegar y diseñamos un asistente a tu medida — con los pies en el suelo y precios claros.

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